Cómo funciona

Tres pasos, sin pensar

  1. Tira del pasador. Un gesto. No hay que desbloquear nada ni buscar un botón pequeño con las manos frías.
  2. Suena y destella. 135 dB y luz estroboscópica, sin parar, hasta que vuelves a colocar el pasador.
  3. Todos miran. El ruido atrae la atención de quien esté cerca, y la atención es justo lo que le quita las ganas al que te está siguiendo.

¿135 dB cuánto es?

Para que te hagas una idea: un secador de pelo son unos 90 dB. Una moto acelerando, unos 100. Una sirena de ambulancia a un metro, unos 120. Esto está por encima.

No es un ruido que se pueda tapar con la mano ni ignorar a media calle.

El sensor de puerta

Además de alarma personal, funciona como alarma de puerta (modo vibración). Así se activa:

  1. Mantén pulsado el botón de la luz 3 segundos, hasta que pite.
  2. Suelta el botón. Tienes 10 segundos para colgarla del pomo o dejarla donde quieras.
  3. Pasados los 10 segundos hará un destello: ya está vigilando.
  4. A partir de ahí, si alguien abre la puerta o la mueve, aunque sea un roce, suena.

Sirve para un hotel, un albergue, un apartamento alquilado o una habitación en un piso compartido. Cualquier sitio donde duermas y no seas la única persona con llave.

La linterna

Se enciende con el botón de la base, aparte de la alarma: la usas sin que suene nada.

Dos modos: luz fija para ver dónde pisas en un portal sin luz o en un camino sin farolas, y destello intermitente para que te vean si vas andando o corriendo por la carretera.

La batería

Se carga por USB-C, con el cable que viene incluido en la caja (es el mismo tipo de cable que casi todo lo demás). En reposo aguanta semanas. Carga completa en un par de horas.

No lleva pilas de botón, que es lo que hace que la mitad de estas alarmas no funcionen el día que hacen falta.